Gobierno de Consenso

Capítulo 6

¿Por qué Jesús eligió la palabra “iglesia” para describir a Sus seguidores (Mt. 16:16-18)? “Iglesia” es la traducción en español del término griego ekklesia. Fuera del NT, ekklesia era una palabra secular con un fuerte sentido político. Había otras palabras griegas asociadas a lo religioso o no-político (como sunagogue) que Jesús hubiera podido usar, pero por alguna razón, no lo hizo.

La iglesia moderna

Actualmente la palabra “iglesia” es usada en el español para referirse a un edificio de adoración cristiana, al clero de un grupo religioso, a un grupo de creyentes religiosos (ej. una congregación o una denominación), a un culto público de adoración a Dios (ej. “todos los domingos va a la iglesia”), o a la profesión de clérigo (ej. “considera la iglesia como una posible carrera”). Aunque ekklesia es usada para traducir “iglesia”, en realidad es una traducción literal de un adjetivo griego completamente diferente (kuriakos) el cual significaba “del Señor” o “perteneciente al Señor.” Lo más probable es que sea una forma corta de una frase como kuriakos doma o kuriakos oikos (“la casa del Señor”). De esta manera, kuriakos, así como “iglesia” puede referirse a aquellos que pertenecen al Señor (Su pueblo) o a la casa del Señor (el edificio de una iglesia). El sustantivo griego que se acerca más al concepto en español de “iglesia” es sunagogue (“sinagoga”). Ambas palabras pueden referirse tanto al pueblo de Dios como al edificio especial en el cual se reúnen. El problema con todo esto es que cada vez que vemos “iglesia” en el NT, se está refiriendo al griego ekklesia. Distinto a “iglesia”, sunagogue o kuriakos, el griego ekklesia nunca se refiere a un edificio o lugar de adoración, sino a mucho más que ¡una simple reunión, una asamblea, o un grupo de personas!

La iglesia original

Fuera del NT, ekklesia era usada casi sin excepción para referirse a una reunión política frecuentemente convocada con el propósito de tomar decisiones. De acuerdo con el léxico de Thayer era “una reunión de ciudadanos a los que se les llamaba para ir de sus casas a un lugar público” y “una asamblea de la gente convocada al lugar de concilio público con la finalidad de deliberar” El léxico del BAGD define ekklesia como una “asamblea de un grupo político frecuentemente convocado.” En el Nuevo Diccionario Internacional de Teología del Nuevo Testamento de Colin Brown, ekklesia, en el tiempo del NT, se dice que ha sido “claramente caracterizado como un fenómeno político, repetido de acuerdo con ciertas reglas y dentro de un marco determinado. Era la asamblea de ciudadanos plenos, funcionalmente enraizados en la constitución democrática, una asamblea en la cual se tomaban decisiones políticas y judiciales fundamentales… la palabra ekklesia, a través de las áreas griegas y helenísticas, siempre conservó su referencia a la asamblea de políticos.” En la ekklesia, todo ciudadano varón tenía “el derecho de hablar y de proponer temas de discusión” (parece ser que las mujeres no podían hablar para nada en la ekklesia griega).

Entonces ¿por qué Jesús (en Mt. 16:13-20; 18:15-20) escogió una palabra con tal connotación política como ekklesia (en lugar de algo como sunagoge) para describir a Su pueblo y sus reuniones? Evidentemente porque Jesús pretendía que las reuniones de cristianos tuvieran un paralelo con las reuniones de los legisladores griegos en el sentido de que los creyentes tienen que tomar decisiones en sus reuniones y en el sentido de que los ciudadanos del reino podían hablar y proponer temas de discusión. Si Jesús hubiera querido simplemente describir una reunión, hubiera podido usar sunagoge, thiasos o eranos. Sin embargo, de manera significativa, El escogió ekklesia. Cuando el pueblo de Dios se reúne tiene como mandato el tomar decisiones. Fundamentalmente, una “iglesia” es una asamblea (o reunión) de ciudadanos del reino quienes están autorizados (y se espera) que tomen decisiones, emitan juicios y sopesen asuntos. Aunque estas decisiones no necesariamente se van a dar en cada reunión (porque no siempre hay asuntos que resolver), es importante entender que la iglesia tiene la autoridad y la responsabilidad de resolver problemas. Toda iglesia cuyas reuniones están enfocadas únicamente en la alabanza y la enseñanza, obviando afrontar problemas y resolver asuntos de manera colectiva, puede estar fallando en cumplir su propósito como una ekklesia.

En Mateo 16:13-20 vemos que Jesús esperaba esa toma de decisiones de la ekklesia. Inmediatamente después de prometer edificar Su ekklesia en la roca de la confesión revelada de Pedro, Jesús habló acerca de las llaves del reino de los cielos y de atar y desatar. Las llaves representan la habilidad para abrir y cerrar algo, “reino” es un término político, y atar y desatar involucra la autoridad de tomar decisiones. En Mt. 18:15-20, la ekklesia (18:17) es obligada a emitir un veredicto con respecto al presunto pecado de un hermano, y una vez más, a la ekklesia le es otorgada la autoridad de atar y desatar. En Hechos 1:15-26, Pedro comisiona a toda la iglesia de Jerusalén a encontrar un reemplazo para Judas. En Hechos 6:1-6, los apóstoles buscaron en la iglesia, de manera colectiva, hombres para administrar los bienes de la iglesia. Hechos 14:23 señala que algunas iglesias escogieron a sus propios ancianos. En Hechos 15:1-4, la iglesia de Antioquia decidió pedirle a Jerusalén su intervención, luego de lo cual toda la iglesia se involucró en la búsqueda de solución al conflicto (15:4, 12, 22). Finalmente, Pablo continúa con esta idea en 1 Cor. 14:29-30, donde queda claro que el juicio tenía que darse en revelación profética cuando “toda la ekklesia se reúne” (14:23).

Para encontrar el equilibrio, es importante notar que la iglesia en su tarea de tomar decisiones, más que legislativa, es judicial. Este es un punto donde la ekklesia del pueblo de Dios tiene una función diferente a la ekklesia de las ciudades griegas. Nuestro trabajo no es crear la ley – sólo Dios puede hacerlo de manera correcta. En lugar de eso, nuestro trabajo es aplicar y hacer cumplir la ley de Cristo de manera correcta tal como está establecida en el Nuevo Pacto. En esta manera, los miembros de la iglesia deben ser como ciudadanos-jueces que se reúnen para discutir y decidir problemas, o para emitir juicios (cuando sea necesario). Esta forma de gobierno funciona tolerablemente bien en una iglesia (casa) pequeña donde las personas se aman lo suficiente como para solucionar cualquier desacuerdo. Es prácticamente imposible que funcione en una iglesia (institución) más grande.

Matices de uso

La palabra ekklesia (“iglesia”) fue usada por los escritores del NT de seis maneras diferentes. Una de estas la encontramos en Hechos 19:23-41 (19:25a, 32, 39, 41). Estos acontecimientos de ekklesia (tradúzcase “asamblea,” “asamblea legal,”) se refieren a una reunión de “artesanos” (19:24) que habían sido “llamados” (19:25) por Demetrio para ir al teatro (19:31) con la finalidad de decidir qué hacer con respecto a Pablo (19:25-27, 38), sin embargo debido a toda la confusión, la mayoría no sabía porqué habían sido convocados (19:32). Este es un ejemplo de ekklesia usado para referirse a un grupo político convocado de manera regular (en este caso, plateros y personas relacionadas con ese negocio). Ellos convinieron (un tipo de reunión de negocios) para decidir qué hacer con respecto a una reputación dañada y une pérdida de negocio (Hechos 19:27). Dando como resultado que traspasaran su jurisdicción al querer negociar con Pablo, de tal manera que el clero de la ciudad sugiriera que el problema fuera aclarado por la “ekklesia” legal (en vez de la reunión de negocios ekklesia), Hechos 19:37-39.

Vemos otro de sus usos en Hechos 7:38 y Hebreos 2:12, donde ekklesia fue usada para referirse a la reunión de los israelitas en el Monte Sinaí. Allí, por medio de Moisés, recibieron la legislación de Dios y decidieron vivir de acuerdo a ellas (Hechos 7:38; Ex. 24:3-7). Es más, ekklesia fue usada durante el tiempo del rey David para referirse a las reuniones de los israelitas en el templo (He. 2:12; Salmo 22:22).

Encontramos un tercer uso en Mt. 18:17; 1 Cor. 11:17-18; 14:45, 18-19, 23, 28, y 34-35. En estos versículos, ekklesia se refiere a las asambleas de cristianos debidamente convenidas y establecidas de manera regular. En Mt. 18:17 se reunieron para tomar una decisión con respecto al pecado. 1 Cor. 11 trata de una reunión de la ekklesia para comer la Cena del Señor, y 1 Cor. 14 acerca de la reunión de la ekklesia para una discusión abierta (teniendo como objetivo principal la edificación).

En Hechos 8:1; Rom. 16:1; 1 Tes. 1:1 y Apoc. 2:1, 8, 12, 18 vemos la cuarta manera en que es usada. Aparentemente aquí ekklesia no es usada para referirse a una reunión en sí, sino a la totalidad de cristianos viviendo en un lugar. Los autores del NT escribieron acerca de una “iglesia” (singular) en Jerusalén, una en Roma, una en Tesalónica, una en Efeso, una en Esmirna, una en Pérgamo, etc. Sin embargo, talvez la “iglesia” en alguna de las ciudades mencionadas nunca se reunió totalmente en un solo lugar. La palabra “iglesia” era usada para la totalidad de creyentes en una ciudad, pero no necesariamente para referirse a una reunión masiva de toda la ciudad. Es así que hoy en día tenemos una sola iglesia en Atlanta (solo un grupo de cristianos en Atlanta). Sin embargo, probablemente la iglesia en Atlanta nunca será capaz de tener una reunión general (aunque pudo haberse dado en la década de 1840 cuando era pequeña). La sola iglesia en Atlanta está conformada por cientos de pequeñas iglesias que se reúnen separadamente. (Una iglesia que si pudo conducir una reunión general (de toda la ciudad) fue la iglesia de Jerusalén (Hechos 15:12, 22).

El quinto uso se da en Rom. 16:5; 1 Cor. 16:19; Col. 4:15; Filemón 2. Como lo evidencian estos versículos, ekklesia puede referirse a las asambleas que son convocadas de manera regular en casa de uno de los miembros. Estas iglesias en casa, cuando eran consideradas como un total, constituían la única iglesia de la ciudad en la cual estaban ubicados; aunque talvez nunca se reunieran todas juntas.

Finalmente, en Mt. 16:18; Hechos 9:31; Ef. 1:22; 3:10, 20-21; 5:23, 25-27, 29, 32, y Col. 1:18; 24, ekklesia hace referencia a la totalidad de cristianos en todas partes y a través de todos los tiempos (la iglesia universal). Una reunión de esta iglesia universal no ocurrirá sino hasta la segunda venida de Jesús.

Aplicación

Tenemos así que la palabra ekklesia es usada en el NT de seis maneras diferentes. El uso primordial es el de un grupo de personas reunidas con el propósito de tomar decisiones. En un sentido real, la ekklesia no es la reunión del pueblo de Dios, sino lo que ocurre cuando el pueblo de Dios se reúne. Estamos autorizados por el Señor a tomar decisiones con respecto a la aplicación correcta de las Escrituras. El Señor espera que apliquemos la ley de Cristo (dentro de la familia de Dios) y que lidiemos con los asuntos que se presentan. Esto es parte de lo que debe ocurrir en nuestras reuniones abiertas y participativas de la iglesia. No podemos esconder los problemas bajo la alfombra. Se deben resolver las preguntas con respecto a una conducta correcta. Claro está que todas las semanas no habrá problemas en la agenda (ni siquiera la mayoría de las semanas), pero el pueblo de Dios siempre debe tener en mente su obligación de actuar como ekklesia cuando sea necesario.

Esta comprensión del significado cabal detrás de ekklesia tiene que ver directamente con el gobierno de la iglesia. En su organización humana, se supone que la iglesia no debe ser una pirámide de poder concentrado en uno o algunos hombres que están en la parte de arriba. Las decisiones no deben ser tomadas detrás de la puerta y exhibidas desde lo alto para que la iglesia las siga. Por el contrario, la iglesia es como el senado o el congreso en el sentido que la asamblea en su totalidad debe deliberar y tomar decisiones con respecto a los problemas. Los líderes de la iglesia deben facilitar este proceso y servir a la iglesia proveyéndole la enseñanza y el consejo necesarios, pero ellos ¡no son los señores de la iglesia!

¿Consenso o lo que diga la mayoría?

La palabra “consenso” significa “acuerdo general, tendencia u opinión representativa.” Se relaciona con la palabra “consentimiento” o “consensual”. La mayoría puede darse con un 51% dictatorial y usualmente esto va en contra de la unidad. El consenso apunta hacia la unidad. Tomando esto como un principio, ¿qué es lo que los siguientes textos implican con respecto a la toma de decisiones por mayoría (democracia) versus el consenso?

“Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía” (Sal 133:1)

“Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer” (1 Cor. 1:10).

“Así que, sois… miembros de la familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor; en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu” (Ef. 2:19-22)

“Solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz; un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos” (Ef. 4:3-6)

“Por tanto, si hay alguna consolación en Cristo, si algún consuelo de amor, si alguna comunión del Espíritu, si algún afecto entrañable, si alguna misericordia, completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa” (Fil. 2:1-2)

“Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto. Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos” (Col 3:12-15)

La provision de Dios

Para que el gobierno por consenso no parezca demasiado utópico, considera lo que el Señor ha hecho para ayudar a Su pueblo a alcanzar la unidad. Primero, es importante recordar que usualmente el proceso por el que pasa una iglesia para alcanzar el consenso es tan importante como el consenso alcanzado. Toma tiempo, compromiso, edificación mutua, y mucho amor fraternal. Realmente puede funcionar en una iglesia pequeña, del tamaño de una casa. ¡Debemos amarnos lo suficiente para tolerarnos los unos a los otros! Otra palabra para consenso puede ser unidad, armonía, o acuerdo mutuo. ¿Confiamos realmente en el Espíritu Santo para que obre en nuestras vidas e iglesias?

Siguiente, nuestro Señor mismo oró por Su iglesia “para que sean uno, así como nosotros… para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado” (Jn. 17:11, 20-23). Siendo que Jesús oró de esta manera por nosotros, es porque sin duda alguna es posible alcanzar la unidad.

Otra provisión que Dios nos dejó descansa en la Cena del Señor. De acuerdo con 1 Cor. 10:17, “siendo uno solo el pan, nosotros, con ser muchos, somos un cuerpo; pues todos participamos de aquel mismo pan” Evidentemente, el partimiento del pan de manera apropiada durante la Cena del Señor, no solo representa la unidad, ¡sino que la crea!

Finalmente, tal como lo mencionamos antes, Cristo dio varios dones ministeriales y de liderazgo a la iglesia (tales como apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros), “hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo” (Ef. 4:11-13). Se necesita a los líderes para ayudar a la iglesia a alcanzar el consenso.

— Steve Atkerson

Atlanta, Georgia, USA

www.ntrf.org

Revisado 03/06/03

Traducido por Patricia Montenegro

Especial agradecimiento a Tim Wilson de Gig Harbor, WA, quien me introdujo por primera vez a la verdad de la iglesia como cuerpo encargado de tomar decisiones.