Ministros a tiempo completo
Famosas son las palabras de Jesús, “es más bienaventurado dar que recibir.” Aunque el contexto en que esta verdad fue registrada no es muy conocido. Las palabras de Jesús no se encuentran en ninguno de los cuatro evangelios. Y estas palabras fueron citadas por el apóstol Pablo en una conferencia de pastores (Hch. 20.32-35). Sorprendentemente, Pablo estaba instruyendo a los pastores a estar en una posición de dar plata, oro y vestido a la iglesia, en lugar de ¡recibir de ella!
Hechos 20
A la luz de lo dicho por Jesús, ¿deberían los pastores ganar su sustento de la iglesia? En Hechos 20, Pablo les dio instrucciones específicas acerca de sus tareas como ancianos a quienes estaban en Efeso. Con respecto a las finanzas, Pablo declaró que no había codiciado ni el oro ni la plata de nadie, sino que de hecho él había pagado su propio sustento “trabajando duro” (20.34-35) con sus manos (compare 18.1ff). Siguiendo el ejemplo de Pablo, los ancianos también debían ganarse el sustento por medio de un trabajo secular y ser capaces de ayudar a los débiles y vivir las palabras del Señor Jesús, de que es más bienaventurado dar que recibir. De acuerdo con Hch. 20.32-35 queda claro que generalmente son los ancianos quienes tienen que estar en la posición económica de dar a la iglesia, y no recibir de ella.
1 Corintios 9
Pero ¿y qué de 1 Co. 9.14 donde se establece que aquellos que proclaman el evangelio deben “vivir del evangelio”? Podemos observar en 1 Co. 9 que hay por lo menos tres grupos, durante el periodo neo-testamentario, que ganaban su sustento del ministerio: los apóstoles (9.1-6), los hermanos del Señor (9.5) y los evangelistas (9.14).
De acuerdo con Pablo, varios factores se conjugaban para justificar esta verdad:
1. Un “punto de vista humano” (soldado, labrador, pastor).
2. La “ley de Moisés” (bueyes, sacerdotes en el templo).
3. Principio/lógica espiritual (semilla espiritual/cosecha material), 9.11.
4. Las palabras de Jesús, 9.14
Desde un simple “punto de vista humano” (9.8) Pablo pregunta: “¿Quién fue jamás soldado a sus propias expensas? ¿Quién planta viña y no come de su fruto? ¿O quién apacienta el rebaño y no toma de la leche del rebaño?” (9.7). La respuesta es obvia. Todos ganan el sustento gracias a su trabajo, así debe suceder también con los apóstoles, los plantadores de iglesia y los misioneros.
Segundo, de la “ley” (9.8), Pablo saca la misma verdad: “No pongáis bozal al buey que trilla” (9.9). Aplicado a los apóstoles, Pablo pregunta “¿tiene Dios cuidado de los bueyes o lo dice enteramente por nosotros? Pues por nosotros se escribió” (9.9-10). Si el buey puede comer de lo que hace, ¡por qué no los apóstoles! Luego en 9.13, Pablo pone el ejemplo de los sacerdotes del A.T. preguntando, “¿No sabéis que los que trabajan en las cosas sagradas, comen del templo, y los que sirven al altar, del altar participan?” (9.13).
Tercero, este senus plenior (“sentido común”) que el Espíritu Santo inspiró en Pablo a ver con respecto a los bueyes en la ley, lo llevó al siguiente principio espiritual: “Si nosotros sembramos entre vosotros lo espiritual, ¿es gran cosa si segáremos de vosotros lo material?” (9.11) Pablo concluye que este “derecho a ser sostenidos” debería ser más suyo que de nadie (9.12). La línea de defensa final de Pablo la encuentra en las palabras del Señor “quien ordenó que los que anuncian el evangelio, vivan del evangelio” (9.14). Si esto era una verdad para los evangelistas, también lo era para los apóstoles.
1 Co. 9 se refiere específicamente a los derechos de un apóstol, alguien que ha sido comisionado ya sea por Jesús o por la iglesia, para viajar a diferentes lugares evangelizando y estableciendo iglesias (la palabra “misionero” no es usada nunca en las Escrituras; tales personas eran llamadas “apóstoles” y “evangelistas”). Como claramente lo establece el texto, tales personas tienen el “derecho” (9.12) al sustento financiero. ¿Será errado aplicar este pasaje a los ancianos? Siendo que Pablo renunció a su “derecho” apostólico de recibir “sustento” del evangelio (9.15, 18) este ejemplo mostrado es al parecer aún más obligatorio para los ancianos de Efeso (ver también 1 Te. 2.9; 2 Te. 3.7-9).
De forma insólita después de escribir convincentemente acerca del derecho de los apóstoles en 1 Co. 9, Pablo añadió, “Pero yo de nada de esto me he aprovechado, ni tampoco he escrito esto para que se haga así.” (1 Co. 9.15). Y ya que Pablo no escribió esto con la esperanza que los corintios lo sustentaran, entonces ¿por qué escribió esto? Asombrosamente, 1 Co. 9 es esencialmente una observación ¡entre paréntesis! El tema principal de Pablo empieza en 1 Co. 8 y se refiere a no ser piedra de tropiezo a los demás (refiriéndose a la comida sacrificada a los ídolos, 8.9). La renuncia de Pablo a este “derecho” de ser sustentado a tiempo completo (1 Co. 9) ilustra lo lejos que él estaba dispuesto a llegar con tal de “no poner ningún obstáculo al evangelio” (9.12b, 15). Luego, en 1 Co. 10, Pablo continúa con su tema principal y concluye diciendo “No seáis tropiezo ni a judíos, ni a gentiles, ni a la iglesia de Dios” (1 Co. 10.31-32). Vemos así que el objetivo primordial de Pablo al escribir 1 Co. 9 no era ni limitar ni extender las categorías de aquellos que tenían el “derecho” a recibir un sustento de la iglesia. Era una simple ilustración. En sí, revela que Pablo tenía un acercamiento muy liberal con respecto al sustento de los obreros de la iglesia (“¿Tiene Dios cuidado de los bueyes?” y “Si nosotros sembramos entre vosotros lo espiritual, ¿es gran cosa si segáremos de vosotros lo material?”).
Es verdad que 1 Co. 9 lidia específicamente con los derechos de un apóstol y no de un anciano. Pero basado en los principios expresados en 1 Co. 9, ¿un anciano estaría cometiendo pecado imperdonable si obtuviera su sustento de la iglesia? Basado únicamente en Hch. 20, pareciera ser que los pastores (ancianos) generalmente no recibían sustento financiero de tiempo completo por sus ministerios. Sin embargo, Hch. 20 no es el único pasaje que lidia con este tema sino también 1 Co. 9 (arriba) y 1 Ti. 5 (abajo).
1 Timoteo 5
Timoteo estaba establecido temporalmente en Efeso, compañero de viaje de Pablo y amigo (1 Te. 1.1; 2.6), a quien éste dejó en Efeso con el encargo de contrarrestar las falsas doctrinas (1 Ti. 1.3). Tal como lo hizo en Hch. 20 con respecto a los mismos ancianos de Efeso, Pablo escribió que aquellos que hacían un buen trabajo gobernando los asuntos de la iglesia y que trabajaban duro en “predicar y enseñar” eran dignos de algo llamado “doble honor” (1 Ti. 5.17). Esto lo hace usando casi el mismo razonamiento de 1 Co. 9.9, declarando en 1 Ti. 5.18, “Pues la Escritura dice, 'no pondrás bozal al buey que trilla,' y 'digno es el obrero de su salario.'” Este paralelo no debe ser minimizado. Las implicancias son claras.
Pero, ¿“honor” significará “pago”? No. La palabra griega 'time' significaba primordialmente “respeto”. Hay una palabra específica en griego para “pago” (misthos) y, es usada de manera significativa en 1 Ti. 5.18 (con respecto a los empleados), pero no en 1 Ti. 5.17 (con respecto a los ancianos). En algunos contextos la palabra 'time' puede significar “precio,” pero sabiendo que “precio” es la cantidad demandada en venta por una cosa a cambio de otra, en este pasaje dificultosamente tendría sentido (¿están en venta los ancianos?).
Seguidamente, esta misma palabra (time) también es usada en 1 Ti. 6.1, “Todos los que están bajo el yugo de esclavitud, tengan a sus amos por dignos de todo honor (time)”. ¿Tienen los esclavos que “pagarles” a sus amos? Una aplicación práctica de este “honor” es que toda acusación en contra de un anciano no debe ser recibida a menos que sea sostenida por más de un testigo (1 Ti. 5.19). 1 Ti. 5.19 sigue en lógica al 5.17-18 si “honor” se refiere a “respeto” (ya que una “acusación” involucra deshonra), no así si “honor” se refiere a “pago.” Un buen versículo paralelo es 1 Te. 5.12-13, en el cual se le pide a la iglesia de Tesalónica “que reconozcáis a los que trabajan entre vosotros, y os presiden en el Señor, y os amonestan; y que los tengáis en mucha estima y amor por causa de su obra.”
Sin embargo, 'time' también es usada justo antes del pasaje acerca de los ancianos. En 1 Ti. 5.3 es dado “honor”a las viudas que están en necesidad (la NVI lo interpreta como “reconoce debidamente”). Este uso de 'time' obviamente significa otorgar a la viuda ¡más que respeto! La idea es dar a la viuda alimento, ayudarla con su casa y jardín, visitarla, ofrecerle alojamiento si lo necesita, involucrando también la ayuda financiera. “Honor” también fue claramente entendido por Jesús en Mr. 7.10, refiriéndose a la ayuda económica. La Ley de Moisés requería, “Honra a tu padre y a tu madre”. El dijo, enojado con los líderes religiosos del judaísmo, “Pero vosotros decís: Basta que diga un hombre al padre o a la madre: Es Corbán (que quiere decir, mi ofrenda a Dios), no le dejáis hacer más por su padre o por su madre, invalidando la Palabra de Dios con vuestra tradición que habéis transmitido” (Mr. 7.11-13). Así que está dentro del reino de las posibilidades que en algunos casos “honor” a un anciano pueda incluir el darle una ofrenda de amor, un honorario.
Entonces, ¿por qué en 1 Ti. 5.17 Pablo usa 'time' (“honor”) en lugar de misthos (“paga”)? Talvez porque la relación del anciano con la iglesia no debe ser de asalariado. Tampoco debe él “cobrar” por sus servicios. Jonathan Campbell ha declarado sabiamente, “Hay una diferencia entre recibir paga por hacer un trabajo y ser libre de hacer un trabajo.” Con respecto a dar voluntariamente (un honorario) versus a una posición asalariada, Dan Walker ha advertido, “Las viudas de 1 Ti. 5.3-16 no estaban ganando un salario, estaban recibiendo caridad. Y cuando Lc. 10 señala “el obrero es digno de su salario” obviamente no se está refiriendo a discípulos recibiendo un salario o una paga, sino a hospitalidad (comiendo y bebiendo lo que os den, etc.). La palabra “paga” en la cita del A.T. (1 Ti. 5.18) obviamente es metafórica (así como lo es el buey sin bozal que come paja). Si llevamos la metáfora demasiado lejos, tendremos obreros cristianos ¡comiendo paja! Otro ejemplo del uso metafórico de “paga” es aquel en el que Pablo escribió a los corintios que él había despojado a otras iglesias para no tener que aceptar la paga de los corintios. Vines establece que la palabra “paga” es claramente metafórica en 2 Co. 11.8, lo cual, es cierto. No creo que sea asunto de nadie si un obrero cristiano (ya sea apóstol, profeta, anciano, maestro, o lo que sea) recibe ofrendas voluntarias de alguien por la razón que fuere.
Pero en el momento en que un salario o paga es dado, el principio de dar voluntariamente por servir al cuerpo es violado, el principio de no clero en el cristianismo es violado, el sacerdocio de todos los creyentes es violado, etc. No voy a seguir con la lista porque es bastante amplia. El dinero es el hedor número uno en la iglesia institucional, simple y claro. Es una abominación, una desgracia no sólo para Dios, sino para la raza humana. Y nos arruinamos en cuanto abrimos la puerta para emplear a un clero. En conclusión, si Pablo hubiera querido decir “doble paga” en 1 Ti. 5.17, ¿por qué no dijo “doble misthos,” o “doble opsonios,” dos palabras perfectas que claramente significan “paga” y hubiera transmitido así lo que quería decir? Y si él hubiera querido decir paga, ¿por qué la iglesia primitiva no siguió su ejemplo?”
El anciano londinense Beresford Job comenta, “Yo no veo como una gran necesidad el que alguien sea ministro a tiempo completo a menos que también tenga un ministerio mayor al de la iglesia en casa de la cual es parte. Es significativo notar que cuando Pablo escribió a Timoteo para referirse a este asunto, él asume que si hubiera algunos ancianos con necesidad de recibir algún tipo de ayuda eran precisamente los que estaban comprometidos a la predicación y a la enseñanza, lo cual me lleva a creer que se está refiriendo a las personas que estaban entre los evangelistas y pastores-maestros que, junto a los apóstoles y profetas, comprendían los cuatro ministerios trans-locales de Efesios 4.11. Por tanto concluyo que hay hombres que son llamados a darse por completo a más de una iglesia, los cuales no necesariamente tendrán tiempo para realizar un trabajo secular. Asumiendo que no son millonarios, o que no tienen un negocio que los sustente, que funcione sin que les demande a ellos mucha atención, van a tener que ser sostenidos por alguna otra fuente.
Sin embargo, la aparente contradicción que al parecer encontramos en las Escrituras es que aunque es un hecho que el obrero es digno de su salario (porque ellos también tienen que pagar cuentas y sostener a sus familias), el ministerio nunca por nunca está libre de cargo y de cualquier forma no vemos ningún tipo de posición asalariada en el Nuevo Testamento. De hecho, la idea de iglesias 'empleando' a alguien está completamente fuera de lugar en la enseñanza plena del Nuevo Testamento. Lo que quiero decir es que si alguien siente el llamado a un ministerio que le impide tener el tiempo para ganar dinero por medio de otro empleo, entonces puede confiar que el Señor proveerá para sus necesidades. Lo hará, claro está que por medio de las ofrendas voluntarias del pueblo de Dios, pero nada que intente siquiera obtener dinero, debe ser hecho por aquel que es llamado al servicio a tiempo completo, porque eso transgrede la enseñanza escritural de no cobrar por ningún ministerio.
Yo mismo he estado en el ministerio a tiempo completo durante 25 años y no cobro dinero, no hago colectas, nunca he pedido que hagan colectas en mi nombre, nunca he mencionado los gastos que he tenido, nunca he enviado cartas de oración ni de forma alguna he hecho saber mis necesidades a nadie. Financio todo lo que hago por mi mismo y sencillamente me comprometo con todo aquello que el Señor quiere que haga, ya sea manejar localmente para enseñar o comprar boletos de avión para que yo, mi esposa y mi hija viajemos a través de los Estados Unidos para hacer diversas cosas según nos lleguen las invitaciones. Y esto hago sabiendo que si trabajo sin cobrar, entonces el Señor proveerá para mi familia y para mí como una respuesta de oración. Yo lo llamo, 'vivir por fe apropiadamente' contrario a 'vivir por fe - insinuaciones, cartas de oración y colectas'.”
1 Pedro 5
¿Qué quiso decir Pedro en 1 Pe. 5.2 cuando exhortó a los ancianos a que apacienten la grey de Dios voluntariamente y no por “ganancia deshonesta”? “Ganancia deshonesta” se deriva de una sola palabra en griego, aischrokerdos. Aischros significa “vergüenza, desgracia” y kerdos significa “ganancia, beneficio, ventaja.” En Tit 1.7 es usado un término relacionado, aischrokerdes, donde se les pide a los ancianos que no sean “codiciosos de ganancias deshonestas.” 1 Ti. 3.3 hace un paralelo de esto demandando que los ancianos sean libres del “amor al dinero.” Tenemos así que, aischrokerdes es un sinónimo virtual de ser “avaros de dinero.” La idea es de R.C.H. Lenski (La interpretación de las epístolas de San Pedro [The Interpretation of the Epistles of St. Peter], 219, quien señala que debido a que generalmente los ancianos eran bi-vocacionales, la advertencia de Pedro era que los ancianos no buscaran comercializar en la iglesia sus asuntos de negocios. (¿Cuántos hombres de negocio se han unido a la “Primera Iglesia” principalmente para subir la escalera social y económica?) La advertencia de Pedro también sugiere que muchas veces el dinero estaba ligado al ministerio del anciano, y “estar por dinero” no era una buena razón para ser un anciano. Otra manera también de mirar a las palabras de Pedro es verlas como una advertencia para el anciano de estar dispuesto a renunciar a negocios potencialmente lucrativos para dar su tiempo a servir como anciano.
SINTESIS
Primero, Jesús comandó que todos aquellos que predican el evangelio (evangelistas) deben vivir del evangelio. Pablo, en una ilustración, aplicó este mismo principio a los apóstoles (1 Co. 9). Finalmente, fue aplicado para calificar a los ancianos (1 Ti. 5), usando los mismos argumentos encontrados en 1 Co. 9. Hechos 20 está dirigido a los ancianos en general. Por lo general, los ancianos deben ser bi-vocacionales y como tal deben estar en la posición de dar monetariamente a la iglesia, en lugar de recibir de ella. La excepción a esta generalidad es 1 Ti. 5, escrito con alusión a aquellos ancianos que no solo “gobiernan bien” sino que también “trabajan en predicar y enseñar” (RV). Aunque todos los ancianos son dignos de honor (1 Te. 5:12-13), algunos ancianos son dignos de doble honor. Este “doble” honor es más que nada una referencia al sustento financiero de la iglesia. Y, sin importar como obtiene sus ingresos el anciano (secular o sagrado), tiene que dar generosamente a los necesitados. Fusionando Hch. 20 con 1 Ti. 5 también se sugiere que aún aquellos ancianos dignos de doble honor (sustento financiero) deben estar dispuestos y entrenados para trabajar en alguna vocación secular si las condiciones locales así lo requieren (ej. tiempos de depresión económica, pobreza que agobia a los países del tercer mundo, iglesias muy pequeñas, etc.)
Advertencias
1. Sugerir que la iglesia está obligada a ayudar a aquellos ancianos considerados como dignos de “doble honor” no significa que estos ancianos son, de alguna manera, mayores en rango que los demás ancianos. Un anciano puede tener más dones que otro, o tener más influencia, pero en el N.T. no hay cosa semejante a un anciano “mayor” que sea oficial, ni tampoco una jerarquía de ancianos.
2. Se debe evitar que existan ancianos (especialmente aquellos dignos de doble honor) que dominen las reuniones de 1 Co. 4. Si un anciano recibe ayuda financiera, eso lo capacita para estudiar la Palabra y es posible que tenga mucho más que enseñar que los demás hermanos, por lo menos se espera que así sea, pero eso hará que los demás hermanos ya no se sientan libres de compartir. Eso va contra el sacerdocio de creyentes y violaría 1 Co. 14.26. Tales reuniones no deben estar centradas en el pastor. En su lugar, un anciano dotado para una enseñanza profunda puede participar durante los estudios bíblicos de mitad de semana o a las reuniones de tipo apostólicas.
3. El “pastor-maestro” mencionado en Ef. 4 no es alguien que está por “encima” de todas las iglesias de la ciudad. Por el contrario, es el siervo de todas las iglesias de la ciudad. Como lo diría Beresford Job, no debe haber un “gran jefe” a cargo.
4. Sin importar la evidencia que calificaba a los ancianos para obtener su sustento de sus ministerios, no debe haber ninguna distinción clero-laico. La autoridad reside en la iglesia en su totalidad y no en sus líderes. Los líderes deben ser siervos humildes, no señores. Rusty Entrekin advierte: “Aunque sabemos que los pastores-maestros deben ser siervos y no pertenecer a una clase especial de 'clero,' aquellos que no son pastores-maestros tendrán una tendencia a referirse a ellos de tal manera, especialmente debido a la estructura mental de nuestra iglesia institucional con respecto a pastores profesionales. Aún cuando inicialmente el pastor-maestro no tenga ese concepto de sí mismo, sino se cuida, fácilmente puede empezar a gradualmente, y hasta imperceptiblemente, adoptar esa estructura mental. Y siendo que los creyentes sinceros, vibrantes y temerosos de Dios de finales del primer siglo y comienzos del segundo siglo fueron víctimas de esta estructura mental, piense en lo fácil que sería que nosotros lo seamos hoy, por la presión de los compañeros de “sabiduría” convencional, los siglos de tradiciones, y una espiritualidad poco apasionada que nos anima a hacerlo. Necesitamos ser muy, pero muy cuidadosos, no solo de no ir en contra de los derechos dados por Dios a su sacerdocio para que éstos no sean arrebatados, sino también de no exhortarles a renunciar a sus derechos.”
Conclusión
¿Qué es lo que podemos concluir con respecto a la idea de obreros a tiempo completo en la iglesia?
1. No hay un patrón histórico en el N.T. a favor o en contra de ancianos a tiempo completo. Hay silencio.
2. Hay un comando general en Hechos 20 para que los ancianos sigan el ejemplo de Pablo de suplir sus propias necesidades así como estar en la posición de dar plata, oro o vestido a la iglesia, en vez de recibir de la iglesia.
3. Todos los ancianos son dignos de honor (estima), 1 Te. 5.
4. Los ancianos calificados, aquellos que gobiernan y enseñan bien, son dignos de “doble honor” (sustento financiero, 1 Ti. 5).
5. Los ancianos no deben ser motivados por el deseo de obtener “ganancia deshonesta” a través de sus ministerios (ej. no siendo parte del mismo por el dinero, ni usando la oficina para ganar contactos o clientes), 1 Pe. 5.
Necesitamos apoyar financieramente a aquellos que son evangelistas, apóstoles, maestros y ancianos, 1 Co. 9. Es el patrón del N.T. el dar para sostener a las personas, no las propiedades. Entrega tu dinero en pos de las áreas que crees que Dios considera importantes.
-- Steve Atkerson
Revisado 03/06/03
Traducido por Patricia Montenegro
